China ha rechazado firmemente la designación de la Unión Europea que la califica como país de alto riesgo y su decisión de restringir la financiación para proyectos que utilicen inversores chinos, calificando estas medidas de infundadas y discriminatorias.
El portavoz del Ministerio de Comercio hizo estas declaraciones el jueves en respuesta a los informes de los medios de comunicación sobre los planes de la UE. Sin pruebas concretas, la UE ha etiquetado por primera vez a China como país de alto riesgo y ha prohibido la financiación de proyectos que utilicen inversores chinos.
El portavoz afirmó que esto constituye una estigmatización y somete a los productos chinos a un trato injusto. La medida socavará la confianza mutua, interrumpirá la cooperación bilateral y amenazará la estabilidad de las cadenas de suministro de China, la UE y a nivel mundial.
Las acciones violan los principios del mercado y la competencia leal, añadió el portavoz. Perjudican a las empresas chinas y se volverán en contra de la UE al afectar a su transición ecológica y a su seguridad energética.
China insta a la UE a que cese esta práctica y retire las medidas. Seguirá de cerca el impacto y tomará las medidas necesarias para proteger los derechos legítimos de las empresas chinas.