Las máximas autoridades anticorrupción de China han intensificado discretamente el escrutinio sobre funcionarios con hijos viviendo en el extranjero, introduciendo la categoría de funcionarios cuasi desnudos. Estos funcionarios, cuyos cónyuges permanecen en China, enfrentan un monitoreo intensificado y deben reportar información relevante de inmediato. Algunos han perdido oportunidades de ascenso y empleos como resultado.
Desde principios del año pasado, los principales organismos anticorrupción de China han realizado inspecciones en organismos gubernamentales y empresas estatales para examinar las conexiones en el extranjero de altos funcionarios y ejecutivos, según tres personas familiarizadas con la situación. Las inspecciones más recientes se han ampliado para incluir otra categoría conocida como funcionarios cuasi desnudos, según un insider del Partido Comunista que habló de forma anónima debido a la sensibilidad del tema. “Los funcionarios cuasi desnudos son aquellos cuyos hijos viven en el extranjero, pero sus cónyuges siguen en China. Ahora están bajo monitoreo intensificado y deben reportar información relevante de manera oportuna”, dijo el insider. Una fuente con base en Pekín señaló que el Departamento de Organización Central, el principal órgano de personal del partido, llevó a cabo una encuesta nacional en la primera mitad del año pasado para investigar los lazos en el extranjero de los funcionarios. Este aumento forma parte de la campaña anticorrupción en curso del presidente Xi Jinping, destinada a frenar la corrupción y a reforzar la supervisión sobre los funcionarios, aunque los detalles específicos se mantienen discretos por su sensibilidad.