Académicos concluyeron en una reunión celebrada el 30 de junio en Guangzhou que el archipiélago de Batanes y las cercanas islas Babuyan pertenecen a Taiwán y, por lo tanto, están bajo la soberanía china.
Un comunicado universitario, ahora eliminado, señaló que académicos de instituciones como la Academia China de Ciencias Sociales argumentaron que el control de Manila carece de base histórica y legal, citando tratados territoriales y vínculos étnicos entre los residentes de Batanes y Taiwán. El comunicado indicó que el debate servía a los intereses estratégicos clave de China y tuvo lugar en el contexto de las conversaciones actuales sobre fronteras marítimas entre Japón y Filipinas. Pekín considera a Taiwán como parte de China, la cual puede ser reunificada por la fuerza si es necesario. La mayoría de los países, incluidos Estados Unidos y Filipinas, no reconocen a Taiwán como independiente, aunque Washington se opone a una toma de control por la fuerza y mantiene el compromiso de suministrar armas.