Los analistas de Citi informan de un creciente impulso para la Ley CLARITY, un proyecto de ley clave sobre la estructura del mercado cripto en EE.UU., pero destacan riesgos de retrasos más allá de 2026 debido a disputas sobre definiciones de finanzas descentralizadas y recompensas de stablecoins. El Comité de Agricultura del Senado ha avanzado su versión, mientras que el Comité Bancario lidia con temas controvertidos. Una reunión en la Casa Blanca el 2 de febrero busca abordar preocupaciones sobre stablecoins.
La Ley CLARITY se posiciona como el catalizador esencial para legitimar los activos digitales en Estados Unidos, según un informe de analistas de Citi dirigido por Peter Christiansen. Publicado el 30 de enero de 2026, el análisis señala que los legisladores apuntan a hitos en primavera, con el trabajo continuando incluso en medio de un posible cierre del gobierno. Sin embargo, los riesgos crecientes podrían retrasar la aprobación final más allá de 2026. La legislación sobre la estructura del mercado cripto busca aclarar la supervisión regulatoria, la clasificación de tokens y las distinciones entre leyes de valores y de commodities. Este marco es vital para proporcionar certeza legal a las empresas y inversores cripto, reducir solapamientos regulatorios y fomentar la actividad doméstica tras años de acciones de cumplimiento que han impulsado a las empresas al extranjero. Los partidarios argumentan que fomentará la adopción institucional e innovación, mientras que los críticos advierten que límites vagos podrían obstaculizar tecnologías descentralizadas. El mayor obstáculo siguen siendo las definiciones para finanzas descentralizadas (DeFi), particularmente determinar cuándo protocolos, software y desarrolladores califican como proveedores de servicios regulados. Un enfoque demasiado restrictivo podría impedir el desarrollo de Web3, exchanges descentralizados, derivados, rendimientos de stablecoins y redes de capa 2. Citi sugiere que compromisos podrían centrarse en custodia y vigilancia en lugar de neutralidad de software. Las recompensas de stablecoins presentan un camino más claro hacia la resolución, con posibles soluciones como rendimientos limitados en el tiempo o incentivos alternativos. Los bancos temen el arbitraje regulatorio, pero las empresas cripto ven las recompensas como cruciales para la adopción. Citi mantiene que este tema no altera su visión positiva sobre stablecoins para usos transfronterizos y entre empresas. El 29 de enero de 2026, el Comité de Agricultura del Senado avanzó su versión del proyecto de ley en una votación por líneas partidistas, generando dudas sobre su aprobación completa en el Senado. El Comité Bancario del Senado, que supervisa disposiciones de valores y disputas sobre stablecoins, enfrenta un intenso cabildeo de bancos y empresas cripto. La reconciliación pondrá a prueba la armonía bipartidista y jurisdiccional. El consejo cripto de la Casa Blanca ha programado conversaciones a puerta cerrada para el 2 de febrero de 2026 con ejecutivos bancarios y de criptomonedas, centrándose en intereses y recompensas para stablecoins vinculados al dólar para evitar descarrilar reformas más amplias. Citi también abordó acciones tokenizadas, proponiendo soluciones como clasificación de valores, liquidaciones híbridas o pilotos de la SEC para equilibrar innovación con infraestructura de mercado tradicional. Por separado, HSBC señaló que la oposición de Coinbase al proyecto de ley es poco probable que detenga el progreso, ya que el CEO Brian Armstrong podría aceptar un compromiso razonable.