Nicolás Botero-Páramo, presidente de Confecámaras, urgió la suspensión de aranceles entre Colombia y Ecuador durante un comité en Ipiales, Nariño. Las empresas fronterizas no soportan más la situación, que ha afectado el comercio binacional por meses. Se propone declarar emergencia económica en las zonas limítrofes y reactivar mecanismos de coordinación bilateral.
En un comité de fronteras realizado en Ipiales, Nariño, Nicolás Botero-Páramo, presidente de Confecámaras, junto con Iván Javier Flórez Portilla, presidente de la Cámara de Comercio de Ipiales, hicieron un llamado para suspender los aranceles entre Colombia y Ecuador. Explicaron que las empresas y comerciantes fronterizos "no aguantan más" la prolongación de estas medidas impositivas, que han persistido por varios meses en medio de la crisis comercial.
Botero-Páramo enfatizó la necesidad de un acuerdo que no afecte a los comercios en la frontera. Destacó que cerca del 40% de los medicamentos que ingresan a Ecuador provienen de Colombia, y señaló que el paso fronterizo está casi completamente cerrado debido a un paro nacional en Ecuador que inicia a las 3 p.m. Flórez Portilla añadió que en la frontera de Ipiales se movilizan más de US$5 millones en mercancías al día, y que la situación impacta también a Putumayo y Tumaco.
Entre las propuestas, se solicitó al Gobierno Nacional decretar una emergencia económica en las regiones fronterizas, suspender temporalmente los aranceles en la Zona de Integración Fronteriza y reactivar el XII Gabinete Binacional Colombia-Ecuador para abordar desafíos comerciales, económicos y de seguridad. Además, pidieron una reunión urgente entre los ministros de Defensa de ambos países para coordinar acciones contra el narcotráfico y otros delitos.
Los participantes elevaron una solicitud a la Comunidad Andina de Naciones y al tribunal andino sobre la demanda de Colombia respecto a la crisis comercial con Ecuador. Otras iniciativas incluyen incentivos tributarios, extensión de exenciones de IVA en fronteras, esquemas de comercialización colectiva y acceso a financiamiento para empresas. Botero-Páramo describió la situación como "un S.O.S para nuestras fronteras", subrayando su potencial para fortalecer la competitividad regional mediante alianzas público-privadas.