El viernes 1 de mayo entró en vigor un arancel del 100% impuesto por Ecuador a productos colombianos, mientras Colombia aplicó aranceles del 35%, 50% y 75% a 190 productos ecuatorianos el jueves. Empresarios de ambos lados de la frontera reportan un desplome en el comercio y temen aumento del contrabando. La disputa se origina en acusaciones mutuas sobre narcotráfico y déficit comercial.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció el arancel del 100%, que entró en vigor el viernes, sin especificar los productos afectados. Esta medida responde a reclamos previos desde febrero por insuficiente acción de Colombia contra el narcotráfico en la frontera de 586 kilómetros y un déficit comercial. El gobierno ecuatoriano reporta un superávit de 62,9 millones de dólares entre febrero y marzo, comparado con un déficit de 146 millones en el mismo período de 2025.
El presidente colombiano Gustavo Petro rechazó las acusaciones y aplicó aranceles diferenciados el jueves de manera temporal, hasta que Ecuador derogue su medida. "La respuesta de Colombia ha sido estructurada, adecuada y diferenciada para intentar bajar la afectación a la economía", dijo la ministra de Comercio, Diana Marcela Morales.
Empresarios denuncian impactos severos. "Es un capricho, es un ego muy elevado de los dos presidentes", afirmó Carlos Bastidas, presidente de la Asociación de Transporte Pesado del Carchi en Ecuador. Normalmente cruzan hasta 150 camiones por el Puente Internacional Rumichaca; el viernes solo había cinco del lado ecuatoriano. Iván Flórez, de la Cámara de Comercio de Ipiales en Colombia, advirtió: "Prácticamente con la medida se cierran las exportaciones".
Adicionalmente, Colombia suspendió la venta de energía a Ecuador, vital durante sequías, y desplegó 15.000 uniformados en la frontera para combatir el narcotráfico. Ambos lados temen desempleo y contrabando.