La Justicia argentina desestimó una medida cautelar presentada por descendientes de donantes para impedir el traslado del sable corvo de José de San Martín del Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo. El exdirector del museo, Gabriel Di Meglio, y trabajadores de la Secretaría de Cultura se oponen a la decisión del gobierno de Javier Milei, argumentando violaciones a la voluntad de los donantes y riesgos para su preservación.
La polémica por el traslado del sable corvo de José de San Martín continúa escalando en Argentina. El arma, adquirida en Londres en 1811 y que acompañó al Libertador en campañas independentistas, se encuentra actualmente en el Museo Histórico Nacional en San Telmo, donde ha estado exhibida por más de diez años desde un decreto de 2015 de Cristina Kirchner.
El gobierno de Javier Milei decretó su mudanza al Regimiento de Granaderos a Caballo en Palermo, efectiva a partir del 7 de febrero de 2026, tras el aniversario del Combate de San Lorenzo. Los descendientes de los donantes, Manuelita Rosas y Máximo Terrero, presentaron una cautelar para evitarlo, alegando que fue donado específicamente al museo en 1968 para su custodia pública. Sin embargo, la Justicia no encontró un 'cargo jurídico vinculante' y desestimó la medida, aunque solicitó informes a la nueva sede.
Gabriel Di Meglio, exdirector removido en 2025, criticó la decisión: 'Es importante que esté en el Histórico, porque el sable fue donado allí, por lo tanto es una cuestión legal... el Histórico es el museo más importante de historia del país, tiene toda la colección sanmartiniana'. Agregó que el regimiento carece de equipo profesional para conservación, a diferencia del museo, que ofrece acceso público y triple protección con guardias.
Trabajadores de la Secretaría de Cultura repudiaron el traslado en un comunicado: 'Este símbolo de la independencia argentina fue donado al Museo Histórico Nacional, un museo público que garantiza el acceso democrático... La decisión vulnera la memoria colectiva y desconoce la voluntad de los herederos'. El jefe de Gabinete del Ministerio de Defensa, Guillermo Madero, defendió la medida en Infobae: 'Devolver el sable corvo al Regimiento de Granaderos a Caballo es un acto de reparación histórica... de profundo respeto por la voluntad del Libertador'.
Preocupaciones persisten sobre protocolos de seguridad y accesibilidad, ya que el espacio del regimiento está en reformas. La historia del sable incluye un robo en 1967, tras lo cual estuvo en el regimiento durante la dictadura de Onganía hasta su traslado al museo.