El programa Crecer Jugando de la fundación Infancia Primero ha acompañado a más de 4.800 familias en 27 comunas de Chile durante más de diez años. Una evaluación confirma mejoras en el desarrollo infantil y reducción del estrés parental a partir de la tercera sesión.
En Renca, el municipio asumió la implementación tras un proceso de formación por parte de la fundación. Elizabeth Maulén, coordinadora comunal, señaló que el programa enriquece tanto a los niños como el vínculo con sus cuidadores.
Magdalena Mongillo, directora social de Infancia Primero, explicó que el juego fortalece interacciones cotidianas entre niñas, niños y adultos. Una evaluación realizada por SUMMA y Estudios y Consultorías Focus detectó cambios estadísticamente significativos en habilidades parentales desde la tercera sesión.
Paloma del Villar, directora del Observatorio Niñez de Fundación Colunga, indicó que la evidencia permite avanzar hacia políticas públicas. El programa busca instalar capacidades locales para que los territorios sostengan las sesiones de forma independiente.