Con el fin de 2025 acercándose y los mercados de cripto en baja, los inversores tienen una oportunidad oportuna para emplear estrategias de cosecha de pérdidas fiscales y reducir su ingreso gravable. Este enfoque implica vender activos digitales de bajo rendimiento para compensar ganancias de capital, ofreciendo beneficios financieros potenciales sin las restricciones vistas en los mercados bursátiles tradicionales. Los expertos destacan la importancia de un seguimiento preciso ante los requisitos de reporte del IRS en evolución.
Con la temporada de impuestos aproximándose y solo días restantes en 2025, se insta a los inversores en criptomonedas a revisar sus carteras en busca de oportunidades para mitigar responsabilidades fiscales mediante la cosecha de pérdidas. Esta estrategia, familiar en el comercio de acciones, permite a los individuos realizar pérdidas vendiendo activos que cotizan por debajo de su base de coste —el precio de compra original más comisiones— y usar esas pérdidas para compensar ganancias de capital o deducir hasta 3.000 dólares de ingresos ordinarios anualmente.
La reciente caída en los mercados de cripto ha creado condiciones ideales para esta táctica, ya que los precios han bajado bruscamente, generando preocupación generalizada entre los inversores. A diferencia de las acciones, las criptomonedas carecen de una regla de venta de lavado, lo que permite recomprar inmediatamente el mismo activo después de la venta sin descalificar la pérdida a efectos fiscales. Sin embargo, las autoridades advierten contra transacciones artificiales sin sustancia económica, que podrían atraer escrutinio.
Para implementarla de manera efectiva, los inversores deben primero obtener una visión clara de todos sus holdings en exchanges y billeteras, verificando la precisión de la base de coste para evitar errores en los cálculos de ganancias o pérdidas. Una vez identificados, los activos de bajo rendimiento pueden venderse por efectivo o intercambiarse por otra criptomoneda, activando la pérdida realizable. Este proceso beneficia más a los contribuyentes de ingresos altos, ya que protege ganancias gravadas a tasas elevadas.
De cara a las declaraciones de 2026, el IRS planea introducir reportes estandarizados mediante el Formulario 1099-DA de los brokers de cripto, similar a los formularios de acciones. Aunque los brokers suministrarán datos de transacciones, los individuos siguen siendo responsables de calcular la base de coste, períodos de tenencia y resultados netos. El mantenimiento de registros precisos es crucial a medida que los activos digitales transitan hacia una mayor regulación, ayudando a los inversores a optimizar posiciones y evitar penalizaciones por pérdidas pasadas por alto o transacciones mal reportadas.
Esta revisión de fin de año no solo apoya un alivio fiscal inmediato, sino que también fomenta una reevaluación más amplia de la cartera, posicionando a los tenedores para un inicio más fuerte del nuevo año.