El Instituto Finlay de Vacunas de Cuba y la empresa vietnamita Vabiotech firmaron un acuerdo para transferir tecnología en las etapas finales de producción de la vacuna VA-MENGOC-BC. Este pacto consolida dos décadas de cooperación fraterna entre ambos países. Representa un avance significativo en la solidaridad científica frente a bloqueos económicos.
En un hito que fortalece la colaboración bilateral, el Instituto Finlay de Vacunas (IFV) de Cuba y la compañía vietnamita de vacunas y productos biológicos Vabiotech suscribieron ayer un acuerdo de transferencia de tecnología para las fases finales de producción de la vacuna VA-MENGOC-BC. Este convenio llega tras más de 20 años de trabajo conjunto en biotecnología.
Yury Valdés Balbín, director del IFV, compartió en su cuenta de Facebook que este pacto representa el desafío técnico más importante y complejo asumido en común. "Encarnifica el poder transformador de la ciencia cuando se construye sobre la solidaridad entre naciones", escribió. Subrayó que solo las capacidades científicas compartidas y la confianza mutua forjada en dos décadas hicieron posible este logro.
Para Cuba, el acuerdo reafirma la ciencia como escudo efectivo contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. Proyecta una innovación nacional capaz de superar barreras globales y forjar alianzas basadas en el respeto. Valdés Balbín lo presentó como una alternativa tangible a la fuerza, los bloqueos y las guerras que buscan imponer potencias hegemónicas.
En el caso de Vietnam, el convenio impulsa su autosuficiencia en salud pública, acelera el desarrollo de su industria biotecnológica nacional, crea empleos calificados y fomenta la prosperidad alineada con su visión de desarrollo independiente y soberano. Este paso demuestra cómo la cooperación sur-sur puede generar avances mutuos en medio de desafíos globales.