En respuesta a la circulación del virus del chikungunya, el sistema de salud cubano ha iniciado una intervención con Biomodulina T para proteger a la población mayor de 70 años en La Habana. Esta estrategia, basada en la ciencia nacional, busca fortalecer las defensas naturales y mitigar secuelas inflamatorias. El estudio involucra a casi 700 personas en la policlínica Abelardo Ramírez.
El 8 de diciembre comenzó en la policlínica Abelardo Ramírez, en el municipio de Plaza de la Revolución, una intervención de salud dirigida a adultos mayores de 70 a 74 años, vulnerables al chikungunya debido a la inmunosenescencia, un envejecimiento del sistema inmune que reduce su efectividad contra infecciones y aumenta reacciones inflamatorias excesivas.
La Biomodulina T, un inmunomodulador producido en Cuba, regenera células T del sistema inmune adaptativo, preparando el cuerpo para combatir infecciones virales y limitar daños como la replicación viral y secuelas crónicas en articulaciones. Alexis Labrada Rosado, doctor en Ciencias y director de Investigación y Desarrollo en el Centro Nacional de Biopreparados (BioCen), explica: "La Biomodulina T actúa regenerando células T, fundamentales para el sistema inmune que aprende y recuerda patógenos".
Liderado por la doctora Odalis María de la Guardia Peña, especialista en inmunología del Instituto de Hematología e Inmunología, y la doctora Liz Caballero González, el estudio compara la Biomodulina T con su análogo Timalin de origen bielorruso. Se prueban dos regímenes: uno corto de 5 días, innovador para este fármaco, y uno largo de 6 semanas, validado en la pandemia de COVID-19. La doctora De la Guardia Peña destaca: "Tiene un perfil de seguridad muy bueno, con pocas reacciones adversas y de poca magnitud", respaldado por más de 30 años de producción en Cuba.
Además de prevención, evalúa efectos terapéuticos en quienes ya sufrieron la enfermedad y padecen secuelas como artralgia. Labrada Rosado añade: "En estos pacientes con secuelas inflamatorias, la Biomodulina T podría tener un efecto terapéutico". El área seleccionada por su experiencia en investigación, gran población anciana y casos recientes de arbovirus.
Esta intervención, supervisada por comités de ética, no prueba un producto nuevo sino aplica tratamientos conocidos para mejorar la calidad de vida, generando evidencia para futuras estrategias. La Biomodulina T también se usa en hipoplasia tímica pediátrica y se investiga en oncología postquimioterapia, mostrando el enfoque integral de la salud pública cubana.