Un estudio del Cold Spring Harbor Laboratory demostró que la terapia con células CAR T puede revertir el declive intestinal relacionado con la edad en ratones al dirigirse a células senescentes. Aunque prometedora, los expertos advierten sobre riesgos de seguridad, efectos fuera de objetivo, dosificación y costes para su uso en humanos.
Investigadores del Cold Spring Harbor Laboratory, liderados por Semir Beyaz y Corina Amor, diseñaron células CAR T para dirigirse a uPAR, un marcador de células senescentes que se acumulan con la edad. En ratones mayores, la terapia restauró la renovación impulsada por células madre juveniles del revestimiento intestinal (que se renueva cada 3-5 días), mejoró la integridad de la barrera e redujo la inflamación, según informes iniciales detallados en los informes iniciales. n n«No solo detuvimos el proceso de envejecimiento, sino que también observamos una reversión», dijo Amor. Beyaz señaló: «El declive... es un déficit en la aptitud de las células madre», que la terapia abordó. n nLos expertos elogian el potencial para mitigar problemas intestinales relacionados con la edad como infecciones, daños y riesgo de cáncer (Tuomas Tammela, Memorial Sloan Kettering). Sin embargo, se avecinan desafíos: uPAR aparece en algunos tejidos sanos, arriesgando efectos no deseados en otros lugares (Jesse Poganik, Harvard Medical School). La seguridad, la dosificación y la eficacia en humanos siguen sin demostrarse. La complejidad y el coste de la terapia hacen improbable su uso rutinario pronto (Joana Neves, King’s College London). n nSin tratamientos existentes para la regeneración intestinal deficiente, esto avanza la investigación antienvejecimiento. Estudio completo: Nature Aging (DOI: 10.1038/s43587-025-01022-w).