Científicos en China informan que reparar defectos en los lisosomas —los centros de eliminación de desechos de la célula— aceleró la eliminación de progerina en células de pacientes y redujo marcadores de envejecimiento celular, señalando un posible objetivo terapéutico para el síndrome de progeria de Hutchinson-Gilford.
El síndrome de progeria de Hutchinson-Gilford (HGPS) es un trastorno genético extremadamente raro que causa que los niños envejezcan rápidamente. Las características principales incluyen pérdida de grasa subcutánea, pérdida de cabello, piel delgada y arrugada, enfermedad cardiovascular por endurecimiento de las arterias, problemas articulares e insulinorresistencia, mientras que la cognición se preserva típicamente. (mayoclinic.org)
Aproximadamente el 90% de los casos de HGPS surgen de mutaciones en el gen LMNA que producen una variante tóxica de lamin A llamada progerina, que altera la estructura nuclear y provoca daño celular. (dx.doi.org)
En un artículo publicado el 5 de septiembre de 2025 en Science China Life Sciences, un equipo liderado por el profesor Chuanmao Zhang de la Universidad de Pekín y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Kunming informa que los lisosomas juegan un papel central en la eliminación de progerina a través de la vía autofagia-lisosoma —y que defectos en este sistema contribuyen a su acumulación en células HGPS. (dx.doi.org)
Usando imágenes, observación de células vivas y análisis bioquímicos, los investigadores rastrearon el movimiento de la progerina desde el envoltorio nuclear hacia el citoplasma a través de brotes del envoltorio nuclear, donde normalmente se degrada por autofagia. Encontraron que las células HGPS muestran disfunción lisosomal. Según el resumen del trabajo de Science China Press, la secuenciación de ARN de células primarias de dos pacientes con HGPS reveló una actividad reducida de genes relacionados con lisosomas, hallazgos respaldados por ensayos moleculares adicionales. (sciencedaily.com)
Para restaurar la vía, el equipo impulsó la biogénesis de lisosomas activando la proteína quinasa C (PKC) con forbol 12-miristato 13-acetato (PMA) o inhibiendo mTORC1 con Torin 1. Ambas intervenciones mejoraron la función lisosomal, aceleraron la eliminación de progerina y mitigaron marcadores de envejecimiento celular, incluyendo daño al ADN, arresto del ciclo celular, baja proliferación y elementos del fenotipo secretor asociado a la senescencia. (dx.doi.org)
Los autores dicen que estos resultados posicionan a los lisosomas como un objetivo terapéutico prometedor en HGPS. Science China Press nota además que pequeñas cantidades de progerina se han detectado en el envejecimiento normal y en las arterias de personas con enfermedad renal crónica —contextos que podrían ampliar la relevancia de estrategias dirigidas a lisosomas— aunque los nuevos hallazgos son preclínicos y limitados a modelos celulares. (sciencedaily.com)