Cundinamarca ha activado cuatro rutas navideñas que conectan municipios cercanos a Bogotá, ofreciendo alumbrados, actividades culturales y ferias para familias durante diciembre. Estos planes buscan transformar parques y plazas en destinos atractivos con luces y tradiciones locales. El departamento aspira a fortalecer el turismo y el comercio en la región.
La temporada de diciembre convierte a Cundinamarca en un destino clave para quienes buscan planes navideños sin alejarse de Bogotá. Parques principales, plazas y centros históricos de municipios cercanos se iluminan con luces y figuras temáticas, junto a actividades para todo público.
Este año, el departamento ha organizado cuatro rutas que unen lugares como Zipaquirá, Cajicá, Cogua, Nemocón, Mosquera y Chía. Los visitantes pueden disfrutar de encendidos de alumbrados, pesebres artesanales, conciertos corales, ferias gastronómicas y eventos religiosos. Estas rutas permiten salidas de uno o varios días, combinando turismo, tradición y apoyo al comercio local.
En estos pueblos, los parques centrales y corredores peatonales se llenan de luces, mientras la programación incluye presentaciones musicales, obras teatrales y actividades infantiles. Los fines de semana destacan por novenas comunitarias, mercados campesinos y eventos culturales nocturnos, lo que ha aumentado la afluencia de turistas.
Voceros del departamento enfatizan el impacto más allá del entretenimiento. “La Navidad en Cundinamarca es una oportunidad para fortalecer el turismo local, apoyar a los emprendedores y ofrecer espacios de encuentro familiar”, indican. Con esto, Cundinamarca busca posicionarse como un destino consolidado para familias en fin de año.