Una nueva investigación reinterpreta el puente de Einstein-Rosen como una conexión entre dos direcciones del tiempo en lugar de un atajo espacial. El estudio sugiere que esta visión podría resolver la paradoja de la información de los agujeros negros y señalar la existencia de un universo anterior al Big Bang. El trabajo fue publicado en la revista Classical and Quantum Gravity.
Los físicos Enrique Gaztanaga, K. Sravan Kumar y João Marto sostienen que el puente de Einstein-Rosen de 1935 nunca tuvo la intención de describir un agujero de gusano transitable. En cambio, afirman que representa un vínculo matemático entre dos copias simétricas del espacio-tiempo, cada una con una flecha del tiempo opuesta. Esta interpretación surge de la aplicación de ideas cuánticas modernas a las ecuaciones originales que conectan la gravedad y los campos cuánticos.