En la reunión anual de accionistas de Tesla el 6 de noviembre, el CEO Elon Musk sugirió que los robots humanoides Optimus de la compañía podrían servir como una alternativa más humana a las prisiones al seguir a los individuos y detenerlos de cometer crímenes. Describió un escenario en el que los convictos reciben un Optimus gratuito para monitorear e intervenir en su comportamiento. Las declaraciones destacan la visión de Musk sobre la robótica en la sociedad, pero han generado preocupaciones éticas y prácticas.
El CEO de Tesla, Elon Musk, acaparó titulares durante la reunión anual de accionistas de la compañía el 6 de noviembre al delinear un rol provocador para el robot humanoide Optimus en la prevención del crimen. Dirigiéndose a los accionistas, Musk propuso que Optimus podría proporcionar una "forma más humana de contención del crimen futuro", eliminando la necesidad de encarcelamiento tradicional. Envisionó un sistema en el que alguien que ha cometido un crimen recibe un robot Optimus gratuito que lo sigue, interviniendo solo para detener actos criminales mientras permite la libertad en otros aspectos.
"Si dices, como, ahora obtienes un Optimus gratuito y solo te va a seguir y detenerte de cometer crímenes, pero aparte de eso puedes hacer cualquier cosa. Solo te va a detener de cometer crímenes, eso es todo", dijo Musk en el escenario. Enfatizó que este enfoque significaría "no tienes que poner a la gente en prisiones y eso".
La reunión se llevó a cabo en medio de aprobaciones para el paquete de compensación de 1 billón de dólares de Musk y mostró prototipos de Optimus. Musk bailó junto a un robot en el escenario y señaló que los prototipos ya operan de manera autónoma en la oficina de Tesla en Palo Alto, caminando las 24/7 y cargándose solos. Revelado en 2022, Optimus mide alrededor de 1,73 metros de altura y está diseñado para tareas similares a las humanas, aunque permanece en pruebas iniciales con demostraciones limitadas de funciones básicas como clasificar piezas y doblar ropa.
Musk elogió a Optimus como potencialmente "el producto más grande de todos los tiempos hasta ahora, más grande que los teléfonos celulares, más grande que cualquier cosa", prediciendo su despliegue interno en Tesla para 2025 y producción en alto volumen para otras compañías para 2026. Sin embargo, los analistas advierten que persisten desafíos técnicos y que el robot está lejos de la autonomía avanzada descrita.
Los comentarios evocaron comparaciones con la película de ciencia ficción "Robocop" y generaron preocupaciones inmediatas. Las cuestiones éticas incluyen la vigilancia constante que infringe la libertad personal, preguntas sobre la autoridad del robot para intervenir y la necesidad de predicción precisa del comportamiento humano. Tras las declaraciones, las acciones de Tesla (NASDAQ:TSLA) cayeron casi un 2,5% en la sesión de la tarde del 11 de noviembre, reflejando el escepticismo de los inversores.