Se ha añadido una séptima demanda a la creciente acción legal contra OpenAI por parte de las familias de las víctimas del tiroteo escolar de febrero en Tumbler Ridge, alegando que la supervisión de ChatGPT por parte de la empresa facilitó el ataque. Presentadas ante el tribunal federal de San Francisco, las demandas sostienen que OpenAI no alertó a las autoridades a pesar de haber marcado la cuenta del tirador. OpenAI ha expresado su pesar por no haber actuado antes.
La última demanda eleva a siete el total de casos presentados en nombre de las familias de las víctimas, tras seis demandas previas interpuestas la semana pasada que resaltaban alertas de seguridad internas sobre la actividad de Jesse Van Rootselaar, el tirador, en ChatGPT en junio de 2025, relacionadas con la planificación de violencia armada. Esas quejas, incluida la de la sobreviviente Maya Gebala, acusaron a OpenAI de desactivar la cuenta sin notificar a la policía, permitiendo que creara una nueva.
Esto intensifica el escrutinio tras la reciente disculpa del CEO Sam Altman por el descuido, ocho meses antes de la tragedia del 10 de febrero, donde el exestudiante de 18 años mató a cinco niños, un asistente educativo, su madre y su medio hermano antes de quitarse la vida.
OpenAI reiteró su política de tolerancia cero y detalló nuevas medidas de seguridad como la detección mejorada de amenazas. Los casos se suman a demandas anteriores, incluida una relacionada con el suicidio de un adolescente vinculado a ChatGPT, aumentando la presión sobre la rendición de cuentas de la IA en medio de la controversia general en Tumbler Ridge.