Elon Musk testificó durante tres días como primer testigo en su demanda contra OpenAI, enfrentándose a un intenso contrainterrogatorio que puso de relieve sus contradicciones y concesiones. El juicio, que se lleva a cabo en un tribunal federal, se centra en las acusaciones de Musk de que OpenAI abandonó su misión sin ánimo de lucro. Los abogados de OpenAI retrataron a Musk como alguien celoso y deshonesto, lo que dañó su credibilidad ante el jurado.
Elon Musk pasó tres días en el estrado en un juicio de cuatro semanas contra OpenAI, alegando que la empresa traicionó sus orígenes sin ánimo de lucro después de que él donara 38 millones de dólares. Musk afirmó que los ejecutivos de OpenAI 'robaron una organización benéfica' al cambiar a una estructura con fines de lucro, con el objetivo de realizar una oferta pública inicial en el último trimestre de 2026. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers reprendió a Musk el jueves por mostrarse sarcástico y evasivo, según informó el seguimiento en vivo de The New York Times. Él respondió repetidamente a las preguntas diciendo: 'Simplemente no se puede robar una organización benéfica'. El abogado de OpenAI, William Savitt, confrontó a Musk con documentos, correos electrónicos y publicaciones que contradecían sus declaraciones, logrando concesiones a pesar de las objeciones del abogado de Musk. Savitt destacó que Musk llamó al equipo de seguridad de OpenAI 'idiotas' y lo presionó por no saber qué son las 'tarjetas de seguridad' ('safety cards'), a pesar de que xAI las emite para Grok, según The Washington Post y The Verge. Musk insistió: 'Yo no pierdo los estribos' y 'Yo no les grito a las personas', antes de alzar la voz frente a Savitt y gritar: '¡Dije que no miré de cerca! ¡Leí el titular!'. Musk también pareció admitir bajo juramento que xAI utilizó los modelos de OpenAI para su entrenamiento, calificándolo como una práctica estándar entre los laboratorios de IA, tal como cubrió WIRED. Savitt mencionó el correo electrónico de Musk de 2016 donde advertía que la estructura sin fines de lucro de OpenAI podría ser 'la decisión equivocada' debido a rivales como DeepMind, y cuestionó su historial de seguridad en xAI, incluida la generación de material de abuso sexual infantil por parte de Grok. La jueza permitió que se discutieran los vínculos de Musk con Donald Trump y la seguridad de xAI fuera de la presencia del jurado inicialmente, desestimando las objeciones. Musk comparó el control que deseaba ejercer sobre OpenAI con la crianza de un niño inteligente, infundiéndole valores como 'honestidad, integridad y preocupación por la humanidad'. OpenAI sostiene que Musk está motivado por los celos debido a que xAI se encuentra rezagada. El juicio continúa, con la jueza tomando la decisión final y la aportación del jurado como consultiva.