OpenAI ha solicitado a un tribunal federal que permita el testimonio sobre un mensaje amenazante que Elon Musk envió al presidente de la compañía, Greg Brockman, justo antes de que comenzara el juicio Musk contra Altman. En dicho intercambio, Musk advirtió que Brockman y el CEO Sam Altman se convertirían en 'los hombres más odiados de Estados Unidos' si rechazaban un acuerdo. Esta medida podría revelar las motivaciones de Musk en el litigio en curso.
El juicio Musk contra Altman comenzó la semana pasada en un tribunal federal, con Musk testificando primero. OpenAI acusa a Musk de abandonar la misión sin fines de lucro de la compañía bajo el liderazgo de Altman. En una presentación judicial del domingo, OpenAI reveló que dos días antes del juicio, Musk envió un mensaje a Brockman para evaluar su interés en un acuerdo. Brockman sugirió que ambas partes retiraran sus demandas, pero Musk respondió: “Para el final de esta semana, tú y Sam [Altman] serán los hombres más odiados de Estados Unidos. Si insisten, que así sea”. OpenAI no aceptó y el juicio continuó según lo programado. Se espera que la jueza Yvonne Gonzalez Rogers decida hoy si admite el testimonio de Brockman sobre el mensaje, lo que podría anular las protecciones habituales para las comunicaciones relacionadas con acuerdos. OpenAI argumenta que el mensaje fue coercitivo, no conciliatorio, y demuestra el sesgo de Musk para atacar a un competidor. Establecen paralelos con la demanda de Musk contra Twitter en 2022, donde su amenaza de “Guerra Mundial III” fue admitida debido a que su equipo tenía la intención de revelarla. Los abogados de Musk están presionando para excluirlo bajo los precedentes de negociación de acuerdos. Durante su testimonio, Musk hizo concesiones sobre los riesgos de la IA y admitió tener un conocimiento limitado sobre la seguridad en su empresa xAI. Brockman, cofundador y uno de los mayores accionistas individuales de OpenAI, tiene previsto testificar pronto, posiblemente hoy o mañana. Recientemente defendió ante el tribunal su participación de 30.000 millones de dólares como el resultado de “sangre, sudor y lágrimas”.