Un equipo de fans dedicados ha devuelto a la vida el shooter de héroes Concord, que fue cerrado, mediante ingeniería inversa y servidores personalizados. Han compartido videos de jugabilidad que demuestran una partida completa, aunque el proyecto sigue siendo inestable y está en desarrollo. Este esfuerzo resalta las preocupaciones continuas sobre la preservación de juegos después de que Sony cancelara el título en 2024.
Antecedentes sobre Concord
Concord, un shooter de héroes de servicio en vivo desarrollado por Firewalk Studios, se lanzó en PlayStation 5 y PC en 2024 pero no logró atraer jugadores, debutando con solo 25.000 usuarios concurrentes. Sony cerró los servidores solo semanas después del lanzamiento y clausuró el estudio, convirtiendo el juego en un cuento cautelar sobre los peligros de los servicios en vivo. El ejecutivo de Sony Interactive Entertainment, Hermen Hulst, citó más tarde la falta de supervisión como un factor clave en su fracaso. El destino del juego incluso generó discusiones en la Cámara de los Comunes del Reino Unido sobre la preservación de videojuegos, incluyendo el movimiento Stop Killing Games, aunque no se propusieron leyes.
La resurrección por fans
Sin desanimarse por el cierre oficial, un trío de fans –Red, open_wizard y gwog– ha resucitado parcialmente Concord. Mediante la ingeniería inversa del código del juego y la reconstrucción de su API backend, han creado servidores personalizados que permiten que el juego funcione. Según informó The Game Post, el equipo cargó exitosamente el juego, seleccionó personajes y completó una partida de Clash Point.
Red compartió dos videos de jugabilidad en Discord para mostrar el progreso. "El proyecto aún está en WIP, es jugable pero con bugs," escribió Red. "Una vez que nuestros servidores estén completamente configurados, comenzaremos con pruebas privadas."
Este esfuerzo subraya la pasión de la pequeña pero dedicada base de fans de Concord, asegurando que el juego siga siendo accesible a pesar de la decisión de Sony de retirarlo de la venta. Aunque aún no está abierto al público, los modders planean pruebas privadas e invitan a jugadores interesados a unirse, especificando su región y zona horaria.
Esta resurrección llega en medio de reflexiones más amplias de la industria sobre modelos de servicio en vivo y la ética de cerrar juegos, ofreciendo un atisbo de esperanza para preservar experiencias digitales.