Los partidos políticos en Mora evitan discutir el cierre de escuelas rurales de cara a las elecciones municipales de este otoño. El tema es relevante debido al descenso en el número de niños en Dalarna.
Casi todos los municipios de Dalarna luchan contra las bajas tasas de natalidad. La región se sitúa en 1,5 hijos por mujer, en comparación con los 2,1 necesarios para mantener la población constante.
Pär-Johan Jönsson (C), presidente del consejo de educación preescolar y obligatoria del municipio de Mora, afirma que cerrar escuelas rurales no es algo que nadie desee hacer. El invierno pasado, los socialdemócratas votaron en contra de una propuesta de cierre para las escuelas de Vika y Nusnäs.
Anna Bength (S), concejal de la oposición, declara que el futuro de las escuelas tiene más que ver con la calidad de la educación que con cada centro escolar individual. No quiere prometer que salvará las escuelas rurales.
Marina Back, madre en Vika, dice que la escuela significa seguridad para sus hijos y que una decisión de cierre afectaría al lugar donde la familia decida vivir.