Un profesor de golf trabajó con un alumno que tenía problemas de distancia y contacto causados por un pivotaje invertido en su swing.
El instructor utilizó un disco de equilibrio para ayudar a estabilizar la parte inferior del cuerpo durante el backswing. Esto evitó el deslizamiento lateral y fomentó una rotación adecuada de la caja torácica hacia la pierna trasera.