El Gobierno argentino anunció el lanzamiento de una licitación pública para concesionar al sector privado 1.800 kilómetros de rutas y autopistas nacionales. La medida forma parte de la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones e incluye tramos clave en el centro del país. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la iniciativa como un paso hacia una infraestructura más eficiente.
El lunes, el Gobierno nacional dio a conocer el inicio de una licitación pública nacional e internacional para dos tramos de rutas, totalizando 1.800 kilómetros, que pasarán a ser gestionados por empresas privadas. Esta acción se enmarca en la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones, que abarca más de 4.400 kilómetros divididos en ocho tramos ubicados en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y La Pampa.
Los tramos en licitación son el Sur – Atlántico – Acceso Sur, de 1.325 km, que incluye las rutas nacionales 3, 205 y 206, así como las autopistas Ricchieri, Newbery y Ezeiza-Cañuelas; y el Tramo Pampa, de 547 km sobre la RN 5, desde Luján hasta Santa Rosa. Estos corredores conectan localidades como Mercedes, Suipacha, Chivilcoy, Alberti, Bragado, Nueve de Julio, Carlos Casares, Pehuajó, Trenque Lauquen, Pellegrini, Catriló y Santa Rosa, y facilitan el acceso a los puertos del Paraná en torno a Rosario.
"Estamos reemplazando un modelo deficitario por uno transparente, competitivo y sin subsidios del Tesoro", declaró el ministro de Economía, Luis Caputo, durante el anuncio. En su cuenta de X, Caputo agregó: "trabajando para tener una infraestructura vial más moderna, alentando a la inversión privada y cuidando al mismo tiempo los recursos de los argentinos". El proceso avanzó tras audiencias públicas realizadas en junio para todos los tramos, cumpliendo con la participación ciudadana.
Además, se espera que este martes se conozcan las ofertas para operar la ruta del Mercosur, en un nuevo avance hacia las privatizaciones impulsadas por el gobierno de Javier Milei.