El gobierno chileno impulsó este martes la discusión inmediata del proyecto de sala cuna universal, tras las palabras del presidente electo José Antonio Kast en favor de la educación inicial y la invitación directa del presidente Gabriel Boric. La medida busca acelerar la aprobación de una iniciativa que ha enfrentado resistencias en el oficialismo y dudas técnicas en la oposición. Esta acción se da en medio de un acercamiento entre el Ejecutivo y el futuro gobierno.
Durante la ceremonia inaugural del Congreso Futuro este lunes, José Antonio Kast, presidente electo, cuestionó la prioridad del financiamiento de la educación superior y llamó a enfocarse en la educación inicial. “¿No será más importante el tema de la sala cuna? ¿No será más importante la educación de la primera infancia? ¿No será más importante el primer ciclo básico?”, planteó el republicano.
En respuesta, el presidente Gabriel Boric tomó la 'mejor versión posible' de los argumentos de Kast y lo invitó a aprobar el proyecto: “Voy a tomar la mejor versión posible de uno de los argumentos que daba el presidente electo José Antonio Kast, y lo invito a que aprobemos el proyecto de sala cuna”. La vocera de gobierno, Camila Vallejo, destacó el 'cambio de tono' de Kast durante la vocería del lunes: “Nos parece una buena señal que haya mencionado la importancia de contar con el derecho a sala cuna para nuestro país”.
Este martes, el gobierno sumó la adhesión de la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, impulsora del proyecto, y puso urgencia de discusión inmediata en el Congreso. La iniciativa, que busca garantizar salas cunas para madres trabajadoras, ha encontrado obstáculos: en febrero de 2024, senadores oficialistas votaron en contra, pese a correcciones posteriores. Los republicanos expresan dudas técnicas por su impacto en el empleo y las pymes.
El contexto incluye una reunión programada para este jueves 15 de enero a las 8:00 horas en La Moneda entre Boric y Kast, tras un encuentro previo el 15 de diciembre donde se acordó dialogar sobre pendientes legislativos. Esta urgencia contrasta con recientes acusaciones de 'congelamiento' de conversaciones por parte de la oposición.