Irán ha endurecido su posición negociadora con Estados Unidos al exigir cinco condiciones descritas como garantías mínimas de confianza. Esta medida se produce en medio de una creciente preocupación por el suministro de petróleo y la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz.
Irán rechazó el miércoles una propuesta estadounidense de 14 puntos, calificándola como un intento de imponer una rendición. Teherán declaró que no se sumará a una segunda ronda de conversaciones a menos que Washington cumpla con las cinco condiciones, aunque los detalles no fueron divulgados.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que los sueños de rendición y sumisión de los enemigos nunca se harán realidad. El parlamentario Alaeddin Boroujerdi añadió que Irán nunca renunciará al control del estrecho de Ormuz y no discutirá el cese del enriquecimiento de uranio. Describió el actual alto el fuego como frágil y poco fiable.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el suministro mundial de petróleo podría caer en 3,9 millones de barriles diarios en 2026 debido a las interrupciones relacionadas con Irán. La agencia señaló que la región ya ha perdido más de mil millones de barriles desde que comenzó el conflicto. Varios países, incluidos Australia, Corea del Sur, Italia y la India, anunciaron medidas para apoyar la seguridad marítima en el Golfo.