El estrecho de Ormuz pasó en menos de 48 horas de bloqueado a reabierto y de nuevo cerrado. El viernes, Teherán anunció su apertura total durante una tregua con Estados Unidos e Israel. El sábado, autoridades iraníes informaron el retorno al control militar previo.
El viernes, el gobierno de Teherán declaró el estrecho de Ormuz “completamente abierto” al tráfico comercial durante la tregua con Estados Unidos e Israel. Sin embargo, solo ocho petroleros y gaseros transitaron en la madrugada, según la firma Kpler, frente a los 130 diarios habituales antes de la guerra. El bloqueo naval estadounidense persistía, con el Comando Central reportando 23 buques obligados a dar media vuelta.
El sábado, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, vocero del Cuartel General Jatam al Anbiya, anunció que el estrecho regresaba a su “estado anterior”: control militar iraní, restricciones al tránsito y acusaciones de “piratería” contra Washington. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, había advertido en X que, con el bloqueo estadounidense vigente, Ormuz “no permanecerá abierto”.
Los mercados reaccionaron el viernes a la reapertura como definitiva: el Brent cayó 10.9% a 88.56 dólares y el WTI 11.5% a 83.80 dólares. Wall Street subió, con el S&P 500 en 7,126 puntos (+1.2%). Posteriormente, la Oficina Marítima del Reino Unido reportó ataques de lanchas de la Guardia Revolucionaria contra un buque tanque al noreste de Omán, y Reuters documentó disparos contra al menos dos mercantes más. El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán expira el miércoles.