Tras las huelgas iraníes en el centro de GNL qatarí de Ras Laffan, los precios mundiales del gas natural se han disparado, aunque la menor dependencia europea del suministro qatarí limita el impacto. Los precios al por mayor son elevados, pero se mantienen muy por debajo de los máximos de la crisis ucraniana de 2022, en un contexto de niveles de almacenamiento por debajo de la media de cara al invierno.
Reacción del mercado a las huelgas iraníes Los ataques, que causaron grandes daños y paralizaron la producción de GNL en Ras Laffan (como se informó anteriormente), han provocado fuertes subidas de los precios del gas natural en todo el mundo. Esto se suma a los saltos iniciales de los precios del petróleo y el gas, lo que aumenta la preocupación por la cadena de suministro. La relativa resistencia de Europa La menor dependencia de Europa del GNL qatarí -en comparación con dependencias anteriores- debería mitigar los efectos, a diferencia de los graves picos registrados durante el conflicto de Ucrania, cuando los precios se dispararon mucho más. Almacenamiento y perspectivas Los precios al por mayor actuales, aunque han subido significativamente tras el ataque, siguen estando muy por debajo de los máximos históricos. Sin embargo, los bajos niveles de almacenamiento de cara al invierno añaden cautela a los debates sobre la oferta. Palabras clave: Crisis del gas en Europa, precios del gas natural, escasez de suministro de gas, GNL de Qatar, impacto de la guerra de Irán. Los acontecimientos ponen de relieve la escalada de los riesgos geopolíticos para los mercados energéticos.