En los años 80, Japón invirtió miles de millones para liderar en inteligencia artificial mientras Silicon Valley aún emergía. Los laboratorios iluminados por neón de Tokio impulsaron programas de vanguardia. Esta historia enmarca el actual reingreso en IA como “ponerse al día”.
En el Japón de los años 80, el futuro parecía ya escrito. Mientras Silicon Valley estaba en sus primeras etapas, Tokio vertió miles de millones en grandes programas tecnológicos para impulsar la investigación científica de vanguardia. Estos incluyeron el Exploratory Research for Advanced Technology, el programa de I+D de próxima generación y la Ley para el Fortalecimiento de la Infraestructura de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Industriales.
Las empresas japonesas siguieron el ejemplo, con Toyota iniciando exploraciones en sistemas de conducción automática y comandos de voz. Mientras tanto, firmas como Hitachi, Toshiba y Panasonic establecieron sus propias divisiones de robótica. El gobierno también lanzó el proyecto “Ordenador de Quinta Generación”, buscando desarrollar un “ordenador epoch-making” que superara a Europa y Estados Unidos en información y tecnología.
Estos esfuerzos se vinculan con palabras clave como IA, la economía japonesa, ChatGPT, Deepseek, atención sanitaria, TECH, HEALTH y MEDICINE. Hoy, el reingreso de Japón en la inteligencia artificial se enmarca a menudo como “ponerse al día”. Este contexto histórico resalta el potencial de Japón para resurgir como potencia tecnológica.