El Ministerio de Economía de Japón proporcionará apoyo financiero a empresas nacionales para procesar grandes volúmenes de datos para aprendizaje automático. El enfoque está en datos del sector manufacturero para mejorar el rendimiento de la IA desarrollada en el país, fortaleciendo la competitividad de los productos y la productividad. El ministerio planea invertir 1 billón de yenes en cinco años a partir del ejercicio fiscal 2026.
El Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) subsidiará los costos para que las empresas nacionales preprocesen sus vastos datos en formas adecuadas para el aprendizaje automático en IA. Los fabricantes poseen amplia información de procesos de producción y registros de operaciones de automóviles y equipos, que un funcionario del ministerio describió como “el recurso más crítico de Japón para el desarrollo e implementación de IA”.
Este apoyo utilizará una porción de los aproximadamente 150.000 millones de yenes asignados en el presupuesto suplementario del ejercicio fiscal 2025 para fortalecer las capacidades de desarrollo de IA. Tradicionalmente, los desarrolladores de IA han dependido de datos de internet públicos para el entrenamiento, pero fuentes predicen su agotamiento tan pronto como en 2026. Mientras tanto, se estima que el 60% de los datos mundiales se mantienen internamente en empresas, con la mayoría aún sin usar para entrenamiento.
Los desarrolladores de IA ahora negocian con empresas por acceso a datos; grandes fabricantes japoneses están siendo contactados por firmas extranjeras, y en China han surgido fábricas avanzadas que integran datos e IA. El ministerio ha determinado que Japón corre el riesgo de quedarse atrás en la carrera global por los datos sin intervención.
La IA está posicionada para desempeñar un papel pivotal en campos como la conducción autónoma de vehículos, robots y la mejora de la eficiencia en líneas de producción fabril. Al aprovechar datos corporativos para mejorar el rendimiento de la IA, Japón puede crear un ciclo virtuoso que fortalezca la competitividad industrial.