El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, felicitó a Nasry Asfura como próximo mandatario de Honduras, tras la confirmación de su victoria por el Consejo Nacional Electoral (CNE) después de tres semanas de incertidumbre. Kast expresó su deseo de enriquecer la relación diplomática entre ambos países, que cumple 160 años. Mientras tanto, el gobierno chileno y varios países de la región respaldaron la decisión del CNE, aunque en Honduras persisten rechazos internos.
El 25 de diciembre de 2025, José Antonio Kast, presidente electo de Chile, utilizó la red social X para felicitar a Nasry Asfura, confirmado por el CNE de Honduras como ganador de las elecciones del 30 de noviembre. Esta declaratoria puso fin a tres semanas de dudas sobre los resultados. En su mensaje, Kast escribió: “Felicito al Presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, y le deseo el mayor de los éxitos en su gestión. Chile y Honduras cumplen 160 años de relación diplomática que vamos a enriquecer y profundizar”.
Horas antes, el gobierno de Chile había respaldado la decisión del CNE a través de la Cancillería, afirmando: “el Gobierno de Chile expresa su respeto por la declaratoria institucional, la que otorga certeza jurídica del proceso electoral”. Esta posición se alineó con una declaración conjunta de Perú, Bolivia, República Dominicana, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Paraguay y Argentina, que reconocieron el triunfo de Asfura.
Sin embargo, en Honduras la aceptación no es unánime. Salvador Nasralla, candidato del Partido Liberal y derrotado según los resultados, rechazó la determinación del CNE y denunció que “gobernaría el crimen organizado”. El Partido Libre, liderado por la actual presidenta Xiomara Castro, tampoco reconoció la victoria y la calificó de fraude.
Nasry Asfura, de tendencia conservadora y con apoyo explícito del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asumirá la presidencia el 27 de enero de 2026. Este respaldo internacional contrasta con las tensiones internas, destacando las divisiones en el panorama político hondureño tras un proceso electoral controvertido.