Junya Watanabe presentó su colección prêt-à-porter otoño 2026 en la Semana de la Moda de París el 7 de marzo, inspirándose en desechos y materiales crudos para crear diseños innovadores. El desfile, titulado 'The Art of Assemblage Couture', contó con Irina Shayk abriendo la pasarela y Maggie Maurer cerrándola. Watanabe enfatizó el instinto creativo por encima de la confección convencional, destacando temas de circularidad en la moda.
La colección otoño 2026 de Junya Watanabe, presentada durante la Semana de la Moda de París el 7 de marzo de 2026, transformó desechos cotidianos en declaraciones de alta moda. Titulada “The Art of Assemblage Couture”, los diseños se construyeron a partir de retazos como pieles, marcos de cuadros y bolsos brillantes para formar vestidos. Watanabe describió el enfoque como “forma nacida del puro instinto creativo, libre de nociones convencionales de confección. A través de la presentación directa de materiales crudos, este enfoque expresa el entorno social circundante”.Apariciones clave incluyeron una chaqueta tipo capa con mangas y espalda elaboradas con botas de tacón, y coderas hechas de guantes de cuero. Tops corsé y peplums adquirieron estructura de plástico duro y curvo procedente de cascos de motocicleta, mientras que hebillas negras gruesas y fragmentos de equipo automovilístico adornaban vestidos confeccionados con arpillera, lámina de oro o bolsas de basura plisadas. Un vestido destacado presentaba una larga cola de cortinas estampadas, combinado con un fajín ceremonial y un corpiño ensamblado con matrículas desmontadas y una imagen brillante de Marilyn Monroe. Un vestido negro largo se complementó con un stole peludo realizado con peluches, y una tutú blanca con plumas incorporaba bolsos de noche plateados.Irina Shayk abrió el desfile con un vestido corsé escultórico construido de guantes y hebillas. Maggie Maurer, modelo de alta costura, cerró la pasarela. Las modelos lucían bucles de beso y maquillaje oscuro en los ojos, paseando lentamente o adoptando poses reminiscentes de actrices de cine mudo. La banda sonora consistió en música cursi anticuada compuesta por Hakushi Hasegawa y Tokutaro Hosoi para acordeón, violín y piano.La colección comentó el ethos de no desperdiciar nada y el volumen de materiales utilizados y descartados en la moda, transmitiendo un mensaje de esperanza a través de la belleza creada a partir de desechos.