La 24 edición de la Korrika, carrera popular en defensa del euskera, ha concluido este domingo en Bilbao tras recorrer 2.750 kilómetros. Miles de personas han escuchado el mensaje secreto: «Somos euskera» y «Vamos hacia adelante. ¿Vienes?». El lehendakari Imanol Pradales ha participado cubriendo con ikurriñas imágenes de presos de ETA en la señal televisiva.
La Korrika ha finalizado este domingo cerca de las 13:00 horas frente al Ayuntamiento de Bilbao, tras partir el 19 de marzo desde Atharratze en el País Vasco francés. Ha recorrido Euskadi, Navarra y el País Vasco francés, con 3.436 testigos pasados de mano en mano.
Imanol Pradales, lehendakari del Gobierno vasco, ha portado el testigo sobre las 9:30 en la calle Autonomía, en Indautxu. «Es un día bonito de reivindicación de nuestra lengua», ha dicho, para «mandar un mensaje al mundo de que apostamos como pueblo vasco por una lengua propia». Su equipo, acompañado de la vicelehendakari Ibone Bengoetxea y Andoni Busquet del PNV, ha tapado con grandes ikurriñas carteles de presos de ETA, como Orkatz Gallastegi, condenado a 26 años por facilitar el asesinato del magistrado José María Lidón en 2002, según elDiario.es.
El Gobierno vasco ha calificado estas imágenes de «hirientes», en palabras de Bengoetxea, quien ha anunciado una reunión con la organizadora AEK. Asociaciones de víctimas, como la Fundación Fernando Buesa y Covite, han denunciado su exhibición: «Legitimación de ETA sigue presente en nuestras calles», ha afirmado la Fundación. Ane Elordi, de AEK, ha evitado declaraciones, señalando que no se siguieron las notas sobre normas.
Siete jóvenes de los territorios vascos han desvelado el mensaje, destacando que el euskera forma «un cuerpo heterogéneo, comprometido, vigoroso». La carrera ha tenido otras controversias, como el veto de AEK a CCOO por recursos contra oposiciones con requisitos de euskera.