El exdirector general de Materiales Educativos de la SEP, Marx Arriaga, firmó 105 plazas para profesores que laboraban por honorarios antes de abandonar sus oficinas en la Ciudad de México. Tras atrincherarse durante cuatro días exigiendo una notificación formal de su destitución, Arriaga celebró el proceso y negó acusaciones de irregularidades. La nueva directora es Nadia López García.
Marx Arriaga, quien ocupó la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) desde 2021, recibió la notificación verbal de su destitución el viernes pasado. Decidió permanecer en su oficina en la Ciudad de México hasta obtener un oficio formal, lo que ocurrió el martes, tras cuatro días de atrincheramiento.
Durante su último día, Arriaga firmó las plazas de 105 profesores que trabajaban por honorarios, un procedimiento que llevaba meses en curso y que solo requería su firma final para regularizarse. "Lo más importante es que se lograron firmar las plazas de los compañeros de honorarios; entonces los compañeros de la unidad que pudieron quedar con sus trabajos en riesgo, pues ya están firmadas sus plazas", declaró a los medios.
Aseguró que su firma era válida, ya que el proceso no inició ese día. Tras firmar el documento de despido, Arriaga abandonó las oficinas y anunció su regreso a la docencia en Ciudad Juárez, Chihuahua. "Esto es lo mínimo que un trabajador debería recibir", dijo.
El titular de la SEP, Mario Delgado, nombró a Nadia López García como nueva directora el lunes. López García, poeta, maestra y activista en derechos educativos, está casada con el juez Edgar Adrián Meza Mendoza del Poder Judicial de la Federación.
Arriaga respondió con ironía a acusaciones de 'moches' o favores indebidos a trabajadores: "Si pedía moches a los trabajadores… entonces debí aceptar la embajada que me regalaba Don Mario Delgado, ¿no creen?". Negó categóricamente cualquier solicitud de beneficios y enfatizó que su gestión buscó justicia social. Indicó que no hay señalamientos formales en su contra, aunque hay una investigación sobre exfuncionarios.
Arriaga atribuyó su salida a Delgado y mencionó su rol en el diseño de los nuevos libros de texto, atrincherándose para evitar modificaciones a un modelo 'neoliberal'.