En el tercer episodio de la segunda temporada de Fallout, el caballero Maximus toma una decisión drástica al matar al enlace Xander Harkness, potencialmente encendiendo un conflicto dentro de la Hermandad. Aaron Moten, quien interpreta a Maximus, discutió las encrucijadas morales del personaje en una entrevista. El acto subraya las tensiones entre lealtades faccionales y ética personal en la serie postapocalíptica.
La última entrega de la adaptación de Fallout de Amazon entregó un giro impactante en su tercer episodio de la temporada 2, emitido el miércoles. Xander Harkness, interpretado por Kumail Nanjiani, llega como enlace con el objetivo de unir a la Hermandad del Acero y la Mancomunidad. Él presiona por la entrega de una reliquia de fusión fría, pero no todos en la Hermandad están de acuerdo. Maximus, ahora un caballero recién nombrado interpretado por Aaron Moten, propone eliminar a Xander directamente. La clériga anciana Quintus advierte que tal movimiento podría desencadenar una guerra civil, terminando en graves consecuencias para todos los involucrados.
Maximus y Xander emprenden una misión secundaria para negociar las diferencias de sus facciones. Xander insiste en que debe volver a casa con la reliquia o enfrentar un derramamiento de sangre. La situación se agrava cuando Xander amenaza a un grupo de niños ghouls que trabajan bajo Thaddeus. En respuesta, Maximus aplasta el cráneo de Xander, poniendo fin al intento de alianza breve del forastero.
Reflexionando sobre la escena, Moten explicó el dilema de Maximus: "Él puede sucumbir a la voluntad de la Hermandad, la ley de la Hermandad. Puede someterse a eso y continuar sobreviviendo de esa manera, pero hace una elección que es de un lugar más personal, pero [también] más moralmente correcta."
Después, cuando Thaddeus indaga sobre sus actividades, Maximus admite: "Creo que acabo de empezar una guerra." Moten resaltó la ironía de la reciente promoción de Maximus, la cual codiciaba al inicio de la temporada 1. "Es un poco 'cuidado con lo que deseas' para él ahora", dijo Moten. Él atribuyó al productor ejecutivo Jonah Nolan y a los showrunners Graham Wagner y Geneva Robertson-Dworet la creación de narrativas que fuerzan a los personajes a escenarios de opciones limitadas, reflejando los instintos de supervivencia humanos.
Este momento pivotal altera las dinámicas de la Hermandad, planteando preguntas sobre el futuro de Maximus y las implicaciones más amplias para las facciones en guerra de la serie.