El grupo patronal francés Medef defiende sus ideas para combatir el desempleo juvenil, pese a las críticas sindicales. La propuesta de un contrato indefinido especial para menores de 30 años ha generado controversia, con comparaciones al CPE de 2006. El Gobierno dice que la idea no está en la agenda.
El 28 de enero, la organización patronal francesa Medef presentó propuestas para impulsar la contratación de menores de 30 años, en el marco de posibles negociaciones sociales. La principal entre ellas es un contrato indefinido (CDI) que puede terminarse sin causa durante los primeros tres años, incluyendo obligaciones de formación por parte del empleador y una indemnización por despido creciente en caso de ruptura. Fabrice Le Saché, vicepresidente de Medef, declaró a RMC el 2 de febrero que el objetivo es abordar el 'escándalo' del desempleo juvenil, descrito como un 'desperdicio humano'. Lo presentó como un estímulo al debate sobre este problema persistente, sin retroceder ante la controversia. La idea evoca el contrato de primer empleo (CPE) de 2006, introducido por el entonces primer ministro Dominique de Villepin y retirado tras protestas masivas. La CGT lo calificó de 'declaración de guerra contra la juventud y los trabajadores', con su secretaria general Sophie Binet acusando a los empleadores de ofrecer 'precaridad de por vida'. El sindicato estudiantil UNEF amenaza con 'movilización masiva'. El líder de Rassemblement National, Jordan Bardella, lo considera un 'nivela por abajo' y aboga por reforzar los aprendizajes en su lugar. Medef enfatiza que se trata meramente de ejes de trabajo para discutir sobre jóvenes sin empleo, educación o formación (NEETs). Matignon afirmó el 2 de febrero que la propuesta 'no está en la agenda'. La prioridad del Gobierno es concluir las negociaciones en curso sobre despidos convencionales a finales de febrero, buscando un ahorro de 400 millones de euros en indemnizaciones por despido.