Líderes de Morena, como Luisa María Alcalde y Guillermo Rafael Santiago, han desmentido especulaciones sobre la preservación del sistema actual de plurinominales en la reforma electoral, afirmando que habrá cambios para fortalecer la representatividad y reducir costos. Las negociaciones continúan en la Secretaría de Gobernación, con aliados como PT y PVEM. Ricardo Monreal corrigió su afirmación inicial de que el tema estaba resuelto.
La reforma electoral impulsada por Morena sigue en fase de negociación, centrada en los legisladores plurinominales que representan la proporcionalidad en el Congreso. Guillermo Rafael Santiago Rodríguez, representante de Morena ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y diputado federal por el Distrito 9 de Chiapas, reprochó a las figuras del partido por especular sobre supuestos cambios. En entrevista con El Financiero, sostuvo: “sí habrá cambios” en los plurinominales para lograr “mayor representatividad y legitimidad de los que representan al pueblo”. Insistió en respetar los tiempos de las mesas de diálogo en la Secretaría de Gobernación y esperar la presentación formal de la iniciativa, ya que “hasta ahora no se ha presentado el proyecto en el Congreso”.
Por su parte, Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena, desmintió en redes sociales que el partido pretenda mantener el sistema actual: “es falso que Morena pretenda mantener el sistema actual de plurinominales; además sostenemos que es factible una reducción sustancial del presupuesto de los partidos políticos”. Esto contradice una declaración inicial de Ricardo Monreal, coordinador de los diputados morenistas, quien desde Querétaro afirmó que el tema “está superado y va a quedar como está actualmente: 300 de mayoría, 200 plurinominales”. Monreal corrigió posteriormente: “están avanzados los acuerdos, no están concluidos”.
Alcalde enfatizó la necesidad de repensar mecanismos de representación proporcional y fortalecer la participación ciudadana, criticando la burocracia del INE y los altos presupuestos de partidos como el PAN (1.200 millones de pesos) y el PRI (casi 1.000 millones). El objetivo es una democracia más eficiente, con menos costos y sin privilegios para élites políticas, alineado con la austeridad de la Cuarta Transformación. Morena, junto con PT y PVEM, busca una reforma que beneficie al pueblo, garantice claridad en las votaciones y evite el uso de plurinominales para proteger delincuentes. El Frente Amplio Democrático ha calificado la propuesta como retroceso, pero Alcalde lo descartó como “una serie de mentiras”.