Senadoras de Morena, Cynthia López Castro y Andrea Chávez Treviño, se deslindaron de la estética clandestina en el Senado, suspendida recientemente, y pidieron a la prensa enfocarse en temas legislativos relevantes. La senadora Juanita Guerra, del PVEM, captada usando el servicio, acusó falta de sororidad por parte de sus pares y solicitó transparencia sobre su operación. Guerra pagó 500 pesos por un tinte y sugirió que su exposición responde a hostigamiento político.
La estética clandestina en el Senado de la República, suspendida por el presidente de la Junta de Coordinación Política, ha generado tensiones entre legisladoras. Senadoras de Morena, Cynthia López Castro y Andrea Chávez Treviño, negaron categóricamente haber impulsado el servicio durante una entrevista al concluir una reunión de comisiones. “Absolutamente falso, falso”, afirmaron al unísono. López Castro, representante de Chihuahua, agregó: “Yo me peino en mi casa”. Pidieron a la prensa dejar el tema atrás y concentrarse en asuntos como la reforma laboral de 40 horas. “Hay temas más relevantes del Senado, hagan su labor profesional y puedan dar cuentas a la ciudadanía”, dijo López Castro.
La senadora Geovanna de la Torre, del PT, intentó distanciarse durante el encuentro, pero las morenistas la retuvieron. Respecto a acusaciones de Juanita Guerra, del PVEM, quien fue captada tiñéndose el cabello en sesión, Chávez evitó responder directamente y se retiró molesta exclamando “¡Qué barbaridad!”. Guerra, en entrevista previa a comisiones, expresó tristeza por la falta de sororidad: “Me ha dado tristeza que en lugar de tener sororidad, ni siquiera una pregunta”. Acusó a quienes la invitaron de negar conocimiento del lugar y exigió claridad a la mesa directiva, presidida por Laura Itzel Castillo, sobre la instalación del mobiliario, la llegada de la estilista Yasmín y los cobros. Formalizó la petición por escrito y solicitó descontar el día de su salario.
Guerra pagó 500 pesos por el servicio, la única vez que lo usó. López Castro afirmó haber enviado un mensaje empático a Guerra por la difusión de su imagen, considerándolo un acto de violencia, pero Guerra negó recibirlo. La senadora del PVEM vinculó el incidente a hostigamiento tras denuncias contra Cuauhtémoc Blanco y el alcalde de Cuautla, y recordó un atentado en julio de 2025. Andrea Chávez previamente negó que la reapertura del servicio fuera su petición.