El presidente de la Cámara Hugo Motta negó cualquier intención de censurar a periodistas durante la remoción forzada del diputado Glauber Braga (PSOL-RJ) de la silla de la Mesa Directora el 9 de diciembre, como se informó en reportajes previos sobre su suspensión. En un comunicado el 11 de diciembre, Motta expresó su pesar por las disrupciones a profesionales de los medios y prometió una investigación sobre excesos.
Tras el caótico incidente del 9 de diciembre —en el que Braga se negó a desalojar la silla de la presidencia, lo que llevó a su remoción por la policía legislativa, suspensión de la sesión, desalojo de los medios y interrupción de la emisión— y la subsiguiente suspensión de su mandato por seis meses aprobada el 10 de diciembre, Hugo Motta (Republicanos-PB), presidente de la Cámara de Diputados, abordó las preocupaciones sobre la libertad de prensa el jueves 11 de diciembre.
El comunicado de Motta aclaró que la remoción de los medios siguió los protocolos de seguridad de 2020 en medio del tumulto y agresiones. El corte de TV Câmara a las 17:28 se atribuyó a un cambio automático tras la suspensión de la sesión a las 17:42, sin grabaciones de video disponibles ya que solo los parlamentarios accedieron a la escena.
«Lamento las disrupciones causadas a los profesionales de la comunicación y reafirmo que no hubo intención de limitar la actividad periodística», dijo Motta. Criticó la conducta de Braga por entorpecer el trabajo legislativo y anunció una investigación sobre cualquier exceso por parte de la seguridad u otros.
El episodio generó condenas de Fenaj, Abraji y ANJ como una amenaza a la libertad de prensa. La Cámara reiteró su compromiso con la transparencia en medio del escrutinio continuo del proceso disciplinario contra Braga, originado originalmente en una agresión a un militante del MBL.