La Cámara de Diputados de Brasil aprobó el texto base del Proyecto de Ley N.º 5.582/2025, conocido como el Proyecto Antifacciones, el martes (18 de noviembre de 2025), con 370 votos a favor y 110 en contra. El proyecto, presentado por el gobierno de Lula, fue modificado por el relator Guilherme Derrite (PP-SP) en seis versiones, lo que representa una derrota para el Ejecutivo, que intentó retrasar la votación. El texto ahora pasa al Senado, donde será informado por Alessandro Vieira (MDB-SE).
El Proyecto Antifacciones, enviado por el gobierno federal el 31 de octubre de 2025 para actualizar las normas contra el crimen organizado, fue alterado por el diputado Guilherme Derrite, quien es el secretario de Seguridad Pública licenciado en São Paulo bajo el gobernador Tarcísio de Freitas (Republicanos). Derrite presentó seis informes, creando una ley autónoma sobre organizaciones criminales ultraviolentas, definidas como grupos de tres o más personas que usan la violencia para el control territorial o social.
Los cambios clave incluyen el delito de Dominio Social Estructurado, con una pena de 20 a 40 años, extensible para líderes o uso de tecnologías como drones, hasta 66 años. Favorecer el Dominio Social Estructurado conlleva de 12 a 20 años, y ambos son crímenes hediondos. Las penas por homicidio cometido por miembros de facciones suben a 20-40 años, secuestro a 12-20 años, y robos a 4-10 años. El texto prohíbe la amnistía, el indulto o la progresión de régimen antes del 85% de la condena y crea bases de datos nacionales y estatales sobre miembros de facciones, con CPF y CNPJ.
Los ingresos de bienes incautados van a fondos estatales si la investigación es local, o nacionales si es de la Policía Federal (PF), lo que genera críticas de la PF por reducir su presupuesto. El gobierno intentó dos solicitudes de posposición y una para revertir al original, todas rechazadas. Partidos con ministerios (PP, PDT, União Brasil, PSD) aportaron 224 de los 370 votos a favor (60%), con más del 90% de apoyo interno. El PT tuvo 65 votos en contra, PSOL en contra en su totalidad.
La ministra Gleisi Hoffmann calificó el proceso como un 'desorden legislativo' que beneficia a las facciones. El presidente de la Cámara, Hugo Motta (Republicanos-PB), celebró: 'La Cámara hizo historia al dar una respuesta dura contra los criminales.' El líder del PL, Sóstenes Cavalcante, elogió el endurecimiento. El líder del PT, Lindbergh Farias, criticó: 'Es vergonzoso, abre nulidades procesales.' Motta impidió un destaque para equiparar facciones a terroristas por inconstitucional. En el Senado, Davi Alcolumbre eligió a Vieira para evitar politización, negando a bolsonaristas como Flávio Bolsonaro y Sergio Moro.
Durante la sesión, Glauber Braga (PSOL) cuestionó si un diputado estaba armado, sospechando de Derrite, cuya oficina lo negó. El texto aún enfrenta destaques antes de ir al Senado.