En el tercer aniversario de los ataques del 8 de enero de 2023, el presidente Lula vetó íntegramente el proyecto de dosimetría en un evento en el Palácio do Planalto, confirmando indicios previos y rechazando reducciones de penas para condenados como Jair Bolsonaro. La oposición promete anularlo, mientras una manifestación en São Paulo contra el proyecto derivó en enfrentamientos.
En el tercer aniversario de los asaltos antidemocráticos a los Tres Poderes de Brasil en Brasília, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció el jueves un veto completo al proyecto de dosimetría aprobado por el Congreso, que buscaba ajustar el cálculo de penas sin sumar condenas por delitos relacionados como golpe de Estado y abolición violenta del Estado de derecho. La medida habría beneficiado principalmente al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses por liderar la organización criminal detrás de los actos. Lula justificó el veto en un discurso, elogiando al STF: «Quizá la prueba más contundente del vigor democrático de Brasil sea el juicio del STF a los golpistas. Todos tuvieron pleno derecho a la defensa, juzgados con transparencia e imparcialidad.» La oposición estalló en respuesta. El diputado Nikolas Ferreira (PL-MG) denunció las condenas como una «injusticia» y prometió revertir el veto: «Trabajé activamente para aprobar la urgencia del proyecto de amnistía... Ahora Lula lo veta, y no tengo duda de que anularemos este veto en el Congreso.» El senador Hamilton Mourão (Republicanos) tildó a Lula de «vengativo», ignorando el apoyo congressual. El diputado Paulinho da Força (Solidariedade-SP) añadió: «El Congreso le entregó a Lula la bandera blanca de la paz para Brasil. ¿Qué hizo? La rompió y le prendió fuego.» Fuentes gubernamentales anticipan una posible anulación pero se centran en alianzas con líderes congressuales como Hugo Motta y Davi Alcolumbre, ausentes del evento. En São Paulo, una manifestación de la USP contra el proyecto se tornó violenta, con la participación del exdiputado Douglas Garcia y el concejal Rubinho Nunes, con cánticos de «no a la amnistía». En total, 1734 personas fueron denunciadas por la PGR por el 8 de enero, 810 condenadas —incluidos generales como Augusto Heleno y el exministro Anderson Torres—, con 346 casos pendientes, muchos contra financistas.