A partir del 1 de enero de 2024, los principales organismos rectores en equitación requieren que los protectores corporales cumplan con la norma BETA nivel 3 (2018). Esta actualización asegura niveles de seguridad más altos para los jinetes en competiciones y uso general. Los jinetes deben revisar su equipo para cumplir con el requisito de etiqueta azul.
Los protectores corporales son equipo esencial diseñado para absorber impactos de caídas, patadas o pisotones de un caballo, adecuado para jinetes desde principiantes hasta élites. La British Equestrian Trade Association (BETA) desarrolló estas normas en colaboración con organizaciones de equitación, médicos y fabricantes, con revisiones en 2009 y 2018. The Pony Club, British Eventing, British Riding Clubs y BSPS. Previene lesiones menores como moretones, reduce daños en tejidos blandos y ayuda a evitar algunas fracturas de costillas. Anteriormente se aceptaba la versión de 2009 con etiqueta púrpura, pero la fabricación cesó en 2018 y la aceptación finalizó el 31 de diciembre de 2023 para la mayoría de organizaciones. Los protectores corporales que cumplen EN 13158:2018, indicados con marca CE, se reexaminan anualmente para alinearse con la norma BETA 2018. nivel 1 (etiqueta verde) es adecuado para jockeys con licencia, mientras que el nivel 2 (etiqueta naranja) es para actividades de bajo riesgo sin saltos o jinetes inexpertos. Varios productos cumplen con la norma nivel 3 (2018), incluyendo Evoke HEX6 con espuma hexagonal para flexibilidad (£139-£249,99), Racesafe HX3 por diseño ligero (£160-£255) y Charles Owen Kontor por ajuste regulable (£160-£275). Otros como Champion Liber8 y Racesafe Motion3 ofrecen opciones personalizadas hasta £305. Los protectores corporales deben reemplazarse cada tres a cinco años o tras una caída fuerte si aparecen abolladuras, ya que la absorción de la espuma disminuye con el tiempo. Se recomienda ajuste profesional en minoristas capacitados por BETA, ya que solo elegir talla no es suficiente. El cuidado implica limpieza con agua jabonosa, almacenamiento en condiciones secas y evitar calor o humedad para prolongar la vida útil. A diferencia de los protectores dorsales, que se centran en la columna vertebral, los protectores corporales cubren el torso de forma integral. Los protectores de hombros, probados con las mismas normas, pueden reducir el riesgo de fractura de clavícula hasta en un 80 % en caídas de eventing.