Nigeria pidió el lunes a Sudáfrica que tome medidas más enérgicas contra los ataques a migrantes africanos, advirtiendo que la violencia está dañando las relaciones entre ambos países.
El llamamiento se produjo durante las conversaciones en Abuya entre funcionarios nigerianos y una delegación sudafricana encabezada por el ministro de Relaciones Internacionales, Ronald Lamola. El ministro de Estado de Asuntos Exteriores de Nigeria, Sola Enikanolaiye, declaró que el presidente Bola Tinubu había ordenado la reunión para abordar lo que describió como persistentes "ataques afrofóbicos" contra nigerianos y otros migrantes.
Enikanolaiye señaló que grupos de vigilantes han atacado a ciudadanos extranjeros y saqueado sus tiendas en los últimos meses, matando al menos a cuatro personas. Afirmó que 1.490 nigerianos han sido evacuados desde el inicio de la última ola de violencia y que 98 nigerianos han muerto en tales ataques desde 2022. Añadió que la policía a veces no ha intervenido, lo que plantea dudas sobre la complicidad del Estado.
Lamola afirmó que el gobierno del presidente Cyril Ramaphosa se opone a la xenofobia, el racismo y la discriminación. Enikanolaiye dijo que Nigeria acepta que los criminales de entre sus ciudadanos deben enfrentar a la justicia, pero insistió en que deben ser arrestados y procesados en lugar de ser víctimas de la violencia de turbas.