Una nota de suicidio de Kei Wakaizumi, el negociador secreto de Japón para la reversión de Okinawa en 1972, se exhibe ahora en los Archivos Prefecturales de Okinawa. La carta expresa su dolor por haber intermediado un acuerdo nuclear encubierto con Estados Unidos, destacando tensiones en las relaciones entre EE. UU. y Japón.
Los Archivos Prefecturales de Okinawa están exhibiendo una nota de suicidio dejada por Kei Wakaizumi, el erudito en política internacional que actuó como enviado confidencial del primer ministro Eisaku Satō en las negociaciones para la devolución de Okinawa a Japón en 1972. En la carta, Wakaizumi transmite su profundo dolor por haber asegurado secretamente a Estados Unidos que Japón permitiría la reintroducción de armas nucleares en emergencias, un acuerdo que resolvió un punto muerto en las conversaciones.
Esta promesa encubierta permitió a Satō y al entonces presidente de EE. UU., Richard Nixon, finalizar el acuerdo de reversión. En ese momento, las bases estadounidenses en Okinawa tenían un enorme valor estratégico en medio de la Guerra de Vietnam. Este arreglo, que contradecía los principios no nucleares de Japón, fue revelado por primera vez en el libro de Wakaizumi de 1994, desatando debates continuos sobre los entendimientos nucleares entre EE. UU. y Japón.
La exhibición, disponible hasta el domingo, ofrece al público una visión de la diplomacia detrás de escena que moldeó las relaciones de posguerra, subrayando el costo personal para los involucrados.