Hace un año el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia reconoció por primera vez en Europa la vulneración de derechos fundamentales por la contaminación de la ganadería industrial. La sentencia es ahora firme tras la inadmisión de recursos por el Tribunal Supremo.
La comunidad de As Conchas lleva 15 años denunciando la degradación de su embalse por vertidos de más de 300 macroexplotaciones porcinas a lo largo del río Limia. En 2023 la zona contaba con cerca de dos millones de cerdos en un territorio de unos 25.000 habitantes.
El Tribunal Superior dictó la sentencia el 11 de julio de 2025. Cinco meses después el Tribunal Supremo inadmitió los recursos de la Xunta de Galicia y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, dejando la resolución firme y ejecutable.
Los tribunales obligan a las administraciones a adoptar de inmediato medidas para cesar los olores y la degradación ambiental. También deben garantizar el abastecimiento de agua potable limpia y segura.
Con la llegada del calor han aparecido nuevos brotes de toxicidad. Las autoridades deben prohibir usos recreativos del agua para proteger la salud de la población.