Un tribunal internacional determinó que el modelo de plantaciones de pinos y eucaliptos en Corrientes constituye un ecocidio. La sentencia se basa en una visita realizada en noviembre de 2024 y en testimonios recogidos en una audiencia pública.
El Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza emitió su veredicto final tras recorrer zonas afectadas y escuchar a vecinos y especialistas. Reconoció que el modelo forestal viola los derechos de la naturaleza y de las personas, con complicidad de los tres niveles del Estado.
La sentencia señala que las plantaciones no son bosques sino monocultivos que agotan el agua y el suelo, promueven incendios y reciben subsidios y certificaciones pese a sus impactos. También declara que pastizales y humedales son sujetos de derechos.
El fallo condena las condiciones de trabajo esclavo e infantil en la cadena forestal y rechaza los bonos de carbono como soluciones falsas. Organizaciones locales como Defensores del Pastizal impulsaron la denuncia que derivó en esta resolución.