OpenAI se enfrenta a una investigación por parte de una coalición de fiscales generales estatales tras recibir una citación el 12 de junio en la que se solicitan documentos sobre sus operaciones y su impacto en los usuarios.
La citación, emitida por la fiscal general de Nueva York y consultada por el Wall Street Journal, solicita información sobre las prácticas publicitarias de OpenAI, sus estrategias de captación y retención de usuarios, el manejo de datos y la gestión de información sanitaria. También busca detalles sobre el trabajo de la empresa con menores y personas mayores, sus modelos de aprendizaje profundo, sus políticas y la complacencia de los modelos.
Un portavoz de OpenAI afirmó que la empresa se toma en serio estas preocupaciones y planea colaborar de manera constructiva con los fiscales generales. El detonante de la investigación sigue sin estar claro, aunque los funcionarios estatales han examinado a las empresas de IA por cuestiones de seguridad infantil durante el último año.
Este suceso se suma a otras presiones legales sobre OpenAI, incluida una investigación penal en Florida y una demanda por homicidio culposo presentada por un padre que alega la falta de salvaguardias suficientes contra conversaciones sobre autolesiones con su chatbot.