Las autoridades japonesas han impuesto más de 2000 multas azules a ciclistas por infringir las normas de tráfico desde que el sistema entró en vigor el 1 de abril. Cada multa puede conllevar sanciones de hasta 12 000 yenes. La medida tiene como objetivo mejorar la seguridad y reducir el número de accidentes en las carreteras.
El programa de multas azules comenzó el 1 de abril y se centra en las infracciones ciclistas más comunes. La policía busca fomentar hábitos más seguros entre los usuarios mediante estas sanciones.
Las multas alcanzan un máximo de 12 000 yenes dependiendo de la infracción. Las autoridades señalan que este enfoque ayuda a reducir los riesgos tanto para los ciclistas como para otros usuarios de la vía.
The Japan Times informó que el total superó los 2000 casos antes del 14 de mayo. El despliegue forma parte de los esfuerzos continuos para abordar los accidentes de tráfico en los que se ven involucradas bicicletas.