El gobierno surcoreano anunció el 1 de abril que ampliará a un sistema de dos días el programa obligatorio de rotación vehicular de cinco días en el sector público a partir de la próxima semana, con el fin de frenar la demanda de energía ante las tensiones de suministro derivadas de la escalada del conflicto en Oriente Medio. El sistema de cinco días para el sector privado seguirá siendo voluntario. La medida se alinea con la elevación de la alerta de crisis por seguridad de recursos al nivel 3, el segundo más alto, denominado 'naranja'.
SEÚL, 1 de abril (Yonhap) -- El gobierno informó el miércoles que ampliará el sistema obligatorio de rotación vehicular de cinco días a uno de dos días en el sector público a partir del próximo miércoles para reducir la demanda de energía ante la presión en el suministro causada por la escalada del conflicto en Oriente Medio, según el Ministerio de Clima, Energía y Medio Ambiente.
Bajo el sistema ampliado, se restringe la circulación de los vehículos cada dos días hábiles en función del último dígito de su matrícula. Las matrículas terminadas en número impar circularán en fechas impares, mientras que las terminadas en número par lo harán en fechas pares.
Están exentos los vehículos eléctricos y de hidrógeno, los que transportan a personas con discapacidad o mujeres embarazadas, los vehículos utilizados por empleados que enfrentan dificultades de transporte público para acudir a sus puestos, y aquellos considerados esenciales por los responsables de las instituciones públicas. El ministerio estimó que los vehículos exentos representan alrededor del 25 por ciento del total. Los estacionamientos públicos operados por agencias gubernamentales implementarán un sistema de rotación de cinco días por separado.
El ministerio señaló que la imposición del sistema para el sector privado se considerará con cautela, teniendo en cuenta el suministro de energía, las molestias al público y el impacto económico. El ministro de Finanzas, Koo Yun-cheol, indicó anteriormente que el gobierno podría extender las restricciones a los turismos más allá de las instituciones públicas si los precios del crudo suben a un rango de entre 120 y 130 dólares por barril, desde el actual rango de 100 a 110 dólares.