Florencia Markarián analizó el acuerdo entre Argentina y el FMI sobre el sistema jubilatorio. La especialista cuestionó que la reforma diferencie haberes según el origen de los aportes y consideró que no mejora la situación de quienes más contribuyeron.
La abogada previsional Florencia Markarián explicó que la reforma incluida en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional propone diferenciar las jubilaciones obtenidas con aportes de aquellas alcanzadas mediante moratorias o la Pensión Universal para el Adulto Mayor.
Markarián detalló que el plan establece un haber mínimo equivalente al 20% del RIPTE, que ronda los 367.000 pesos. Quienes tengan más años de aportes recibirían una prestación proporcional, y una persona con 45 años de contribuciones podría llegar al 65% del RIPTE, cerca de 1,2 millones de pesos.
La especialista señaló que esa suma sigue siendo insuficiente frente al costo de vida. "Cobrar un millón cien en una Argentina con una canasta básica para un jubilado superior al millón ochocientos va en detrimento de los jubilados", afirmó.
Markarián recordó que más de cinco millones de personas perciben la jubilación mínima o la PUAM y que el bono de 70.000 pesos permanece congelado. También anticipó que se viene el debate sobre el aumento gradual de la edad jubilatoria.