Médicos, abogados y asesores de viajes se sienten menospreciados cuando sus clientes utilizan chatbots de IA para verificar sus consejos.
La tendencia pone de relieve una creciente tensión entre la experiencia tradicional y las herramientas digitales. Los profesionales instan a sus clientes a consultar la IA de manera discreta para evitar dañar sus relaciones laborales.